El Renacimiento marcó la salida de la mentalidad rígida y dogmática de la Edad Media. El humanismo puso al ser humano, y no al orden divino, en el centro de todo: del arte, la filosofía, la ciencia y también el cuerpo.
Arquitecta de profesión, Vania Ruiz descubrió la resina casi por casualidad, y terminó construyendo una de las propuestas más reconocibles de la joyería contemporánea chilena.
A finales del 1800, el mundo del arte se dio cuenta de que la máquina no lo era todo. Lo que vino después cambió para siempre la joyería: nuevos materiales, nuevas formas y un atrevido francés llamado Lalique que reescribió las reglas.
Almendra Baus llegó a la joyería por un taller municipal. Sin grandes expectativas, de casualidad, con su mamá. Lo que encontró ahí la cautivó hasta el día de hoy.