Desde 2025, la ley reconoce la joyería y la orfebrería, como una disciplina cultural y abre el acceso a financiamiento y redes.
Un avance que valida el oficio y exige mayor profesionalización.
En 2026, el alza del oro y la plata vuelve a poner a los metales preciosos en el centro del debate.
Pero cuando el metal sube de precio, también cambia la forma de pensar su valor.
¿Vale una joya solo por lo que pesa?