Arquitecta de profesión, Vania Ruiz descubrió la resina casi por casualidad, y terminó construyendo una de las propuestas más reconocibles de la joyería contemporánea chilena.
Almendra Baus llegó a la joyería por un taller municipal. Sin grandes expectativas, de casualidad, con su mamá. Lo que encontró ahí la cautivó hasta el día de hoy.
Treinta años con un taller en una mano y un aula en la otra, ocho libros escritos a las tres de la madrugada y cuatro visitas a Chile que dejaron huella. Carles Codina habla del relato que debe tener toda joya, del precio que nadie enseña a cobrar y de por qué las técnicas de dos mil años siguen siendo la mejor apuesta para iniciarse en la orfebrería y la joyería.
Desde Florencia, Constance trabaja la joyería como un ejercicio de traducción: de historias a forma, de memoria a materia.
El oficio se vuelve proceso, relación y decisión.
La joyería de Valeria Martínez Nahuel se construye desde lo mínimo: hilos de cobre que sostienen el vacío.
Entre filigrana, volumen y memoria, su obra convierte el metal en lenguaje íntimo.
Una práctica donde tiempo, técnica y vida se entrelazan en cada pieza.