¿Sabías que...?
La joyera chilena Rita Soto fue reconocida con un premio de la Asociación de Marcas de Lujo (AML), una distinción que suele estar asociada a casas de moda, diseño y lujo de alta visibilidad.
Que este reconocimiento recaiga en una joyera de autor no es menor: valida a la joyería contemporánea como lenguaje creativo y cultural, no solo como accesorio o producto. El premio reconoce trayectoria, mirada y coherencia, más que volumen o tendencia.
Este gesto nos hace ver que la joyería también puede habitar el territorio del lujo desde el oficio, el concepto y la identidad, no solo desde el mercado. ¡Felicitaciones, Rita!
¿Sabías que...?
El pasado mes de febrero, la diseñadora chilena Nicole Brunser llevó la orfebrería nacional a la New York Fashion Week 2026, uno de los eventos de moda más influyentes y exigentes del mundo.
Con más de 20 años de trayectoria en joyería de autor, Brunser fue seleccionada tras postular a través de la plataforma Flying Solo, que impulsa a diseñadores emergentes en escenarios globales, gracias a la recomendación de un curador internacional.
En la pasarela presentará ocho salidas con cuatro de sus colecciones más representativas —incluyendo líneas como Corazones, Constelación, Sur-Zido y Venus— piezas que combinan oficio artesanal, identidad chilena y narrativa estética.
Este hito visibiliza su trabajo individual y también pone en escena la orfebrería chilena de autor en la vitrina global, mostrando que el trabajo hecho a mano y con identidad local puede dialogar con las corrientes creativas más exigentes. ¡Felicitaciones, Nicole!
¿Sabías que...?
Los lingotes de plata de Codelco se convirtieron en los primeros de Chile en obtener un sello de calidad internacional reconocido por el mercado global de metales preciosos.
¿Qué significa esto?
Que su plata cumple estándares estrictos de pureza, trazabilidad y procesos productivos, lo que permite que estos lingotes sean aceptados sin reparos en los principales mercados y bolsas internacionales.
Este logro va más allá de un logro técnico o industrial, es también una señal potente sobre origen, oficio y confianza. Se trata de materias primas nacionales que pueden circular por el mundo con respaldo, historia y estándar.
En un contexto donde la procedencia de los materiales importa cada vez más, este hito abre una conversación interesante para la joyería, la orfebrería y los oficios: no toda la plata es igual, y no todo el valor está solo en el diseño, sino también en cómo y desde dónde nace la materia.
¿Sabías que...?
Aunque suelen usarse como sinónimos, la joyería y la orfebrería no son lo mismo.
La joyería se ha definido históricamente por su relación con el adorno personal: piezas pensadas para ser llevadas en el cuerpo —anillos, collares, aros— donde el diseño, el valor simbólico y, muchas veces, el valor material, son centrales.
La orfebrería, en cambio, nace del trabajo del metal como oficio. No está limitada al cuerpo: incluye objetos, piezas utilitarias o rituales, obras de escala mayor y exploraciones formales donde el metal es protagonista, aunque no exclusivo.
En la práctica contemporánea, los límites se vuelven porosos. Hay joyas que funcionan como pequeñas esculturas, y orfebrería que se lleva puesta. Sin embargo, la diferencia sigue siendo relevante: la joyería parte del cuerpo; la orfebrería parte de la materia y el hacer.
Entender esta distinción no es un ejercicio académico, sino que permite leer mejor las obras, valorar los procesos y reconocer que no todo lo que brilla es joya, ni todo metal es orfebrería.
¿Sabías que...?
Las famosas mostacillas Miyuki —referencia absoluta en bordado, joyería y orfebrería contemporánea— se producen en Hiroshima, Japón.
Detrás de su apariencia mínima hay una historia de precisión extrema y cultura del oficio. Toman su nombre de la empresa japonesa Miyuki y son conocidas por su regularidad milimétrica, tamaño consistente y perforaciones limpias, cualidades que permiten tramas complejas, patrones exactos y un acabado impecable.
Hiroshima, ciudad profundamente marcada por la historia, es hoy también un polo de manufactura especializada y conocimiento técnico, donde la producción no es masiva en el sentido industrial clásico, sino rigurosa, controlada y paciente.
En joyería y textil contemporáneo, elegir Miyuki no es solo una decisión estética: es optar por un material donde la materia, el tiempo y el oficio están alineados. Un recordatorio silencioso de que incluso lo más pequeño puede cargar una enorme precisión cultural.
¿Sabías que...?
Entre febrero y marzo de 2026, Madrid acoge la X Muestra · Orfebrería Contemporánea 2026, una exposición dedicada exclusivamente a la orfebrería contemporánea, abierta del 11 de febrero al 29 de marzo de 2026 en el Museo Nacional de Artes Decorativas de España (MNAD).
Aunque el eje de la muestra es la orfebrería, no todo lo que se exhibe es metal en estado puro. Muchas obras incorporan otros materiales —piedra, madera, textiles, materiales industriales o encontrados— que dialogan con el metal y expanden la noción tradicional del oficio.
En este contexto, la orfebrería se presenta como una práctica contemporánea: no solo ligada a la función o la decoración, sino al pensamiento material, al gesto del hacer y a cómo los objetos se relacionan con el cuerpo y el uso.
Para quienes miramos estos procesos desde Latinoamérica, esta muestra permite asomarse a cómo se está pensando hoy la orfebrería en el contexto europeo, y cómo los oficios siguen encontrando formas actuales de decir algo en el presente.
https://www.cultura.gob.es/mnartesdecorativas/portada.html
